La función pública está constituida por el conjunto de arreglos institucionales mediante los que se articulan y gestionan el empleo público y las personas que integran este, en una realidad nacional. Comprende normas, escritas o informales, estructuras, pautas culturales, políticas explícitas o implícitas, procesos, prácticas y actividades diversas cuya finalidad es garantizar un manejo adecuado de los recursos humanos, en el marco de una administración pública profesional y eficaz.


Principios rectores

• Igualdad de todos los ciudadanos, sin discriminación de género, religión, tendencia política u otras.
• Mérito, desempeño y capacidad como criterios orientadores de la política de recursos humanos.
• Eficacia, efectividad y eficiencia de la acción pública y de las políticas y procesos de gestión del empleo y las personas.
• Transparencia, objetividad e imparcialidad.
• Pleno sometimiento a la ley y al derecho.